sábado, 29 de octubre de 2011

Retomando las banderas de lucha



Hay hombres que luchan un día y son buenos,
Otros luchan un año y
son mejores,
Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos,
Pero están los que luchan toda la vida,
Y esos, son los imprescindibles.








lunes, 29 de agosto de 2011

Los cobardes de siempre


"Tu lucha, lo mismo que la lucha de tus compañeros y de todos los hombres que combatieron contra la invasión, no ha sido en vano, aunque así te lo parezca..."
Lo dijo Oesterheld en El Eternauta antes de que fuera desaparecido por el terrorismo de Estado.
Hoy, tantos años después nuestros hermanos lo viven en carne propia y mediante un gobierno constitucional. La represión está en las calles, la miseria de los hombres de poder está atacando una vez más, instalando el miedo, luchando contra la organización, luchando por sus intereses económicos para acentuar la brecha entre pobres y ricos. Pero esta vez (como tantas otras) los estudiantes salieron a las calles y demostraron que la fuerza popular organizada es más fuerte que cualquier gobierno represor.
La batalla de mis hermanos no será en vano, la voluntad del Pueblo no se calla con armas, la voluntad del Pueblo se acata o se sufre las consecuencias. La Educación Pública no se vende, SE DEFIENDE, porque es la herramienta más poderosa con la que contamos para luchar por nuestros ideales, la que nos provee la capacidad de concretar el producto de nuestra fe; la lucha por la justicia social y la igualdad de oportunidades.
La batalla recién comienza, no sólo por la educación pública sino por la inclusión social, la distribución de la riqueza y la dignidad chilena.

domingo, 3 de julio de 2011

Nota para la Revista Alta en el Cielo

Llevar a cabo las actividades de un Centro de Estudiantes implica cuidar la Escuela que se TIENE y aportar el tiempo y el compromiso para que esa sea la Escuela que se QUIERE. No es fácil, por diversos motivos... A veces por la propia inexperiencia, el tabú de una sociedad que no cree en espacios democráticos, por la falta de recursos materiales y también por la difícil tarea de representar a todxs lxs alumnxs.

Así también, el esfuerzo es gratificante, porque sabemos que la militancia escolar nos hace progresar como personas en lo individual y como ciudadanos en lo colectivo, comprometiéndonos con nuestros ideales, endureciéndonos con cada caída pero sin perder la ternura jamás, como dijo un gran militante.

Los problemas son inevitables en cada institución y también entre sectores, por el simple hecho de que al mezclarse generaciones que crecieron en distintos momentos históricos, la forma de ver las cosas es distinta y no nos encontremos con el consenso. Como en cualquier espacio, padecimos la falta de convicción de nuestra generación, y dando mucho para lograrlo, fuimos capaces de entusiasmar, de volver a conquistar. Son esos momentos críticos donde entendemos que maduramos colectivamente.

Es por eso que el Contrato Pedagógico resulta crucial a la hora de realizar proyectos, porque si bien la columna vertebral de una escuela son sus alumnos, es primordial contar con el Estado, que provea de herramientas y cree espacios para que todos los integrantes de la Comunidad Educativa vuelvan a existir, como los Consejos Escolares donde aparecen participantes que parecían ausente: Los padres. Muchas veces nos vimos en la situación horrible de sentirnos incompetentes, por ser chicos (donde todos nuestros méritos y aportes parecen dejar de ser prioridad y no somos escuchados como quisiéramos) Los padres actúan como puente de lo que nosotros decimos hacia los directivos y como cable a tierra de nuestras aspiraciones.

Una de nuestras luchas es seguir demostrando a nuestros mayores lo conscientes que podemos ser y los valores que defendemos. La indiferencia no educa, ni la resignación, ni la mediocridad. Cuando los conocimientos se imparten desde la esperanza (haciéndonos saber nuestras capacidades, creyendo en nosotros e involucrándose) se apuesta a construir personas, a proyectar otro modelo de sociedad. Que todas estas partes estén activas y se involucren con la realidad de una escuela es un paso más para trascender; acercarnos un poquito más al deseo inmenso de que disfruten la democracia, de ser seres políticos.

Hablamos de que no sólo debe ser un lugar al cual limitarse a estudiar y renegar con eso, sino también un espacio donde nos sintamos contenidos, donde podamos expresarnos libremente, sin verticalismos, donde cada cual pueda sentirse ‘tenido en cuenta’. Una escuela que cree personas comprometidas socialmente.

Actuamos en respuesta de las necesidades que vemos. Como Centro de Estudiantes tenemos por objetivo desarrollar actividades creativas y comprometidas que permitan que los alumnos puedan crearse a sí mismos sin seguir una línea determinada, es la llave de acceso a un mundo de posibilidades y sueños que nos permiten crecer de la mano del esfuerzo, la amistad y del dolor de la decepciones que también nos hacen crecer. Sentimos la responsabilidad de que todos se sientan parte, que se vean representados en nosotros, de que se sientan útiles y capaces, con potencia y con voluntad de cambio.

La organización de órganos democráticos tales como los Centros de Estudiantes, Consejos Escolares y Asociaciones Cooperadoras hacen que la escuela no sólo apoye a esos sectores sino también se sienta apoyada por todos los que hacen que funcione.

Nuestra secundaria está marcada por nuestro compromiso, por transitar la mejor época de nuestras vidas volcando nuestros talentos en un trabajo social y también nuestras ganas de trabajar por mejorar nuestra realidad.

domingo, 12 de junio de 2011

Censo en el barrio


Me duele tu soledad entre tus pimpollos. Seis hijos y uno en camino te curtieron el cuerpo y la mente. La dignidad la sentís muy hundida y te dejaron sola.
O eso creyeron.
Ya no sólo es sobrevivir, ahora también sentir es parte del vivir.
Acá se respira lucha. Acá se respira inclusión.

lunes, 23 de mayo de 2011

Construyendo la victoria del Pueblo

La victoria del pueblo se construye. No debemos dormir sobre las encuestas y la incapacidad de las corporaciones de generar candidatos que puedan darle disputa a Cristina. Tenemos que militar de sol a sol, boca a boca, casa por casa, barrio por barrio, de universidad en universidad, de colegio en colegio... No tiene que quedar un ladrillo que no se pa todo lo que nos jugamos en esta. Es que en octubre se confrontan no sólo candidaturas sino dos proyectos de país. Uno es el de la reacción que se aferra a los privilegios. Otro, el que encarna Cristina, es un proyecto en construcción donde lo nacional y lo popular no es sólo consigna sino sustancia.
Vamos por la profundización y sabemos que el derecho a ganarla se plasma en la medida en que la mayoría de los argentinos/as hagan propio el proyecto nacional. Estamos convencidos que la profundización, que es la mejor forma de defender nuestro gobierno, sólo se alcanza si sobre el rumbo de lo hecho proyectamos la patria que soñamos. Pero sobre todo si articulamos la fuerza política necesaria para bancar los avances sobre los intereses materiales concretos de aquellos que no quieren la distribución de la riqueza ni el poder.
En la construcción de esa victoria, con la participación del pueblo, con la acción de la militancia, vamos a ir gestando el sentido de esa sociedad más justa, más libre, más soberana. Vamos a ir empapando de Pueblo al Estado para ponerlo definitivamente con el horizonte en la organización social y política que garantice la liberación.
Por eso junto a Cristina y leales a nuestros sueños comenzamos la campaña militante, donde la militancia le pone el cuerpo, la sangre, el alma y los sueños, esenciales para cualquier gesta histórica.
Néstor, Perón y Evita, 30.000 compañeros, y muchos más que nos predecieron en la lucha, desde el cielo sonríen, sabiendo que no nos han vencido y que, como incorregibles que somos, vamos por más.

martes, 17 de mayo de 2011

Me llevo un paquete vacío y arrugado de cigarrillos Republicana y una revista vieja que dejaste aquí. Me llevo los dos boletos últimos del ferrocarril. Me llevo una servilleta de papel con una cara mía que habías dibujado, de mi boca sale un globito con palabras, las palabras dicen cosas cómicas. También llevo una hoja de acacia recogida en la calle, la otra noche, cuando caminábamos separados por la gente. Y otra hoja, petrificada, blanca, que tiene un agujerito como ventana, y la ventana estaba velada por el agua y yo soplé y te vi y ese fue el día en que empezó la suerte.
Me llevo el gusto del vino en la boca. (Por todas las cosas buenas decíamos, todas las cosas cada vez mejores que nos van a pasar).
No me llevo ni una sola gota de veneno. Me llevo los besos cuando te ibas (no estaba nunca dormida, nunca). Y un asombro por todo esto que ninguna carta, ninguna explicación, puede decir a nadie lo que ha sido.