"Tu lucha, lo mismo que la lucha de tus compañeros y de todos los hombres que combatieron contra la invasión, no ha sido en vano, aunque así te lo parezca..."
Lo dijo Oesterheld en El Eternauta antes de que fuera desaparecido por el terrorismo de Estado.
Hoy, tantos años después nuestros hermanos lo viven en carne propia y mediante un gobierno constitucional. La represión está en las calles, la miseria de los hombres de poder está atacando una vez más, instalando el miedo, luchando contra la organización, luchando por sus intereses económicos para acentuar la brecha entre pobres y ricos. Pero esta vez (como tantas otras) los estudiantes salieron a las calles y demostraron que la fuerza popular organizada es más fuerte que cualquier gobierno represor.
La batalla de mis hermanos no será en vano, la voluntad del Pueblo no se calla con armas, la voluntad del Pueblo se acata o se sufre las consecuencias. La Educación Pública no se vende, SE DEFIENDE, porque es la herramienta más poderosa con la que contamos para luchar por nuestros ideales, la que nos provee la capacidad de concretar el producto de nuestra fe; la lucha por la justicia social y la igualdad de oportunidades.
La batalla recién comienza, no sólo por la educación pública sino por la inclusión social, la distribución de la riqueza y la dignidad chilena.
